martes, 14 de agosto de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
"KOLPING, UNA HISTORIA CON FUTURO”
9 de junio de 2012, Bensberg, Colonia
OBRA KOLPING MÉXICO
domingo, 20 de mayo de 2012
"LA FAMILIA: EL TRABAJO Y LA FIESTA"
29 de mayo de 2012, Milán, Italia
jueves, 4 de agosto de 2011
"LES DARE PASTORES SEGUN MI CORAZON”
Mensaje del Día del Sacerdote
4 de agosto de 2011, Santiago de Querétaro, Qro. Mx
El 4 de agosto celebramos el Día del Sacerdote, cuyo patrono es el Santo Cura de Ars; es recordar cómo Dios en su infinito amor nos da sacerdotes según su corazón. El sacerdocio como don y tarea, es una bendición para el pueblo fiel de Dios, que es la Iglesia.
Queridas familias Kolping, les invito ha hacer oración por sus sacerdotes: párrocos, vicarios, asesores. Recordemos cómo los sacerdotes, han sido llamados desde las familias, para consagrarse al servicio de Dios y santificación de las almas.
Particularmente oremos por nuestros asesores, que a ejemplo del Beato Adolfo Kolping, tienen una misión muy clara dentro de la Obra:
1. Es hermano que apoya la dimensión espiritual.
2. Es un hombre de oración y que anuncia la Buena Nueva.
3. Que vive como amigo y compañero de camino.
Además, queridas familias, recordemos que su hogar es el primer seminario, por tanto, es también de gran importancia consagrar a sus hijos, y ofrecer en el seno de su casa, las herramientas necesarias para forjar vocaciones al sacerdocio y vida consagrada. Su hogar es el primer semillero de vocaciones.
Y por último, recuerden que por el bautismo, hemos sido ungidos con el santo crisma y constituidos sacerdotes, profetas y reyes. Como sacerdotes están llamados a dar verdadero culto al Señor, en espíritu y en verdad; teniendo como centro la participación en la Santa Eucaristía, una vida de oración en familia, asiduos en la lectura y meditación de la Palabra de Dios, y sobre todo, testimonio de ser auténticos hijos de Dios.
Familias, roguemos al Dueño de la mies por las vocaciones sacerdotales, pidamos la intercesión del Beato P. Adolfo Kolping, que como dice nuestro Himno "era un joven zapatero, sacerdote se formó, para unir comunidades y formar plena amistad", para que les bendiga con sacerdotes en su familia y que nuestra Madre María Santísima de Guadalupe, acompañe a nuestros asesores y los haga cada día más santos. Que Dios les siga bendiciendo. En oración.
"Habla Señor, que tu siervo escucha"
Pbro. Saúl Ragoitia Vega
Praeses Nacional
Obra Kolping México
lunes, 17 de mayo de 2010
“PARA QUE TENGAN ESPERANZA”
Olsberg, Alemania, 17 de mayo de 2010.
Desde Souerland, Alemania, escribo las presentes líneas, saludando a todas las Familias de la Obra Kolping en México. En mi camino a Tanzania, donde se llevará a cabo el Congreso Mundial de la Obra Kolping Internacional, me he detenido unos días en München, Alemania, para celebrar del 12 al 16 de mayo de 2010, el 2º Congreso Ecuménico (2. Ökumenischer Kirchentag”), cuyo lema ha sido “Para que tengan esperanza”, organizado por la Iglesia Católica y evangélica, han participado mas de 130 mil personas, y por supuesto la Obra Kolping estuvo presente; ha sido un gran acontecimiento que me invita a hacer varias reflexiones:
1º. ¿Cómo vivir la fe en un mundo secularista, donde se pretende vivir sin Dios?, he podido ver en esta celebración que si es posible, solo se requiere valentía y coraje, y no tener vergüenza de la fe que profesamos.
2º. Es posible el diálogo entre los miembros de las diferentes religiones o maneras de pensar, sin sacrificar nuestros principios y buscando siempre lo que nos una. Es el espíritu del Ecumenismo.
3º. Urge profundizar nuestra fe, pero más vivirla.
4º. La Obra Kolping sigue siendo actual y muy importante en el mundo de la familia y del trabajo. Sus principios siguen iluminando el caminar de muchas familias; hoy mas que nunca, tenemos que intensificar nuestras fuerzas para contagiar a muchos de la espiritualidad cristiana tal como nos lo propuso Padre Adolfo Kolping.
Que Dios les siga bendiciendo en su caminar, próximamente estaré compartiendo con ustedes las vivencias del Congreso Mundial de la Obra Kolping Internacional en Tanzania, África. Mis bendiciones y oraciones.
Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega
Asesor Nacional Obra Kolping México
lunes, 26 de abril de 2010
Sacerdocio: vocación o profesión
Jurica, Qro., a 26 de abril de 2010
Muchos piensan que el sacerdote es un “profesionista de las cosas de Dios”, que todo el tiempo que estudian, pareciera ser que es una “carrera” muy larga; en realidad el sacerdocio es una VOCACIÓN, es decir, un llamado de Dios.
Los sacerdotes son tomados de entre nuestras familias, comunidades, y reciben un don muy especial; no trabajan de sacerdotes, así como los esposos: un esposo (a) no trabaja como esposo (a), sino que son esposos.
Por esta razón, al ser una vocación, supone discernimiento, espiritualidad, acompañamiento y una preparación y formación permanente en todos los aspectos, por eso, la vida en el Seminario es intensa.
Ciertamente son muchos años de estudio; hay quienes reciben el llamado o la inquietud a temprana edad (secundaria), ellos reciben un acompañamiento que se llama Seminaristas en Familia, no están internos, sino que acuden periódicamente al seminario a recibir orientación vocacional; hay quienes comienzan desde la preparatoria, ellos viven la experiencia del Seminario Menor; otros que después de estas etapas o sin haberla vivido deciden ingresar al seminario ya con mayor claridad cursan la etapa del Curso Introductorio que es un año de intensa vida espiritual y de discernimiento vocacional. De esta etapa se sigue la Filosofía durante tres años y después la Teología, durante 4 años; por tanto lo mínimo a estudiar y prepararse son 8 años en el Seminario.
El llamado de Dios al sacerdocio se da según su corazón y por caminos que solo el diseña. Recordemos que la familia es el primer semillero (seminario) de vocaciones, es el lugar en donde los jóvenes pueden escuchar la llamada de Dios.
El camino es ciertamente largo, pero es esencial precisamente por la situación que en la actualidad vivimos, en donde las exigencias son mayores, los fieles quieren sacerdotes santos, sabios y sanos. La comunidad cristiana tiene una gran responsabilidad en orar por las vocaciones y en cuidar a sus sacerdotes.
Los papás no tengan miedo de consagrar a un hijo o hija al sacerdocio o a la vida consagrada.
Quiero invitarlos a que intensifiquemos nuestra oración por los sacerdotes, que los conozcamos, que nos acerquemos a ellos, no viéndolos como meros funcionarios o “profesionistas”, sino como hombres consagrados a Dios, que por supuesto están al servicio de la comunidad de fieles.
Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega
Editorial
Boletín Parroquial “Diakonia”
Parroquia de el Señor de la Piedad, Jurica.
domingo, 7 de marzo de 2010
MENSAJE A LAS FAMILIAS KOLPING CON OCASIÓN DE LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA FAMILIA
miércoles, 14 de enero de 2009
LA PARROQUIA, ORGANISMO QUE AYUDA A LA FAMILIA EN LA FORMACIÓN DE LOS VALORES
Ponencia en el VI Encuentro Mundial de las Familias.
La parroquia, organismo que ayuda a la familia en la formación de valores
miércoles, 6 de diciembre de 2006
HABLA SEÑOR, QUE TU SIERVO ESCUCHA
Saludo
Con gran gozo y esperanza, propio de este tiempo de adviento, le saludo Sr. Obispo D. Mario de Gasperín, a mis hermanos sacerdotes, particularmente del decanato de Santa Rosa, al P. Gregorio y al P. Ricardo, a mi familia y a todas las familias del Secretariado Diocesano de Pastoral Familiar y de los Laicos que me acompañan, a mis amigos de las diferentes parroquias de la diócesis, a todos los fieles de esta Parroquia de El Señor de la Piedad.
Conciente de esta encomienda confiada por nuestro Sr. Obispo, agradezco a nuestro buen Padre Dios todas sus bendiciones, y me pongo en sus manos con docilidad: “Habla Señor que tu siervo escucha”.
Tengo presente lo que significa ser párroco: procuraré que la Palabra de Dios se anuncie con integridad a todos los fieles de esta parroquia; cuidaré por tanto de que todos los fieles laicos sean adoctrinados en las verdades de la fe, sobre todo mediante la homilía…y la formación catequética; fomentaré las iniciativas con las que se promueve el Espíritu evangélico, también por lo que se refiere a la justicia social; procuraré de manera particular también la formación católica de lo niños y jóvenes, y esforzarme con todos los medios posibles con la colaboración de los fieles laicos, para que el Mensaje Evangélico llegue igualmente a quienes hayan dejado de practicar o no profesen la verdadera fe”.
Plan Diocesano de Pastoral Familiar
Queremos atender la realidad concreta de nuestra comunidad parroquial, a la luz del Evangelio y del Plan Diocesano de Pastoral y que sean el fundamento de nuestros proyectos pastorales parroquiales, promoviendo y realizando las tareas fundamentales: atentos a la escucha de la Palabra de Dios, celebrando nuestra fe y viviendo la caridad. Particularmente promoveremos la espiritualidad de comunión, sobre todo en el decanato, con una perspectiva de familia, concretamente impulsando la pastoral familiar, como prioridad diocesana.
Nuestro proceso diocesano de pastoral es muy rico, por eso no dejaremos de promover y luchar por lograr que nuestra parroquia sea “centro de comunión y escuela de santidad”, donde se anuncie continuamente el kerigma, se promueva la pastoral bíblica, la pastoral social y en este año se viva la liturgia.
Necesitamos fortalecer el consejo de pastoral parroquial, dando continuidad a los proyectos pastorales que han ido impulsando cada uno de los párrocos que con gran celo apostólico y amor por el pueblo de Dios han estado en esta parroquia.
Atención a los más necesitados
Ruego a Dios, me ayude a hacerme todo para todos a ejemplo de Cristo nuestro Buen Pastor, que no vino a ser servido sino a servir y a entregar la vida por sus ovejas, particularmente con los hermanos más pobres y los que sufren.
Queridos niños, quiero estar cerca de ustedes, particularmente en la enseñanza del catecismo, en donde tendrán la oportunidad de encontrarse con Jesús, conocerlo y hacerse sus amigos. Junto con sus papás queremos transmitirles la fe.
Queridos jóvenes, necesitamos de su fuerza, su inteligencia, tenacidad, entusiasmo y fe. Se lo difícil que es hoy día voltear a mirar a Jesús a los ojos, hay muchas cosas que nos distraen y nos confunden, llevándolos a alejarse de su fe, de su parroquia, de Jesucristo. Quiero invitarlos a que se acerque a su parroquia, quiero dialogar con ustedes y compartir la alegría de ser cristianos.
Queridas familias, ustedes son la célula vital de la sociedad, comunidad formadora de personas, santuario de la vida, primera escuela de humanidad, primer seminario. Quiero invitarlas a fortalecer su vida familiar y conyugal, particularmente en la celebración de la Eucaristía, sobre todo en la misa de los domingos, así como en la celebración de los sacramentos del bautismo, la confirmación, la primera comunión y en la reconciliación. Quiero acompañarles en las diversas celebraciones de la vida cotidiana, en sus tristezas y alegrías.
Queridos hermanos que sufren por diversas circunstancias: divorcio, separaciones, migración, violencia, pobreza, hambre, injusticias, desigualdades, enfermedad, alcoholismo, drogadicción; que sufren al tener familiares con otras capacidades, que sufren por tener parientes en la cárcel; viudas, huérfanos; que la parroquia sea un lugar en donde encuentren el consuelo y experimenten el amor y la misericordia de Nuestro Señor de la Piedad, y sobre todo la solidaridad, en donde todos podamos cultivar el amor y la caridad, sobre todo con los más necesitados, compartiendo lo somos, sabemos y tenemos.
Todos y juntos
Esta gran misión de la Iglesia, ciertamente es tarea no sólo del párroco y su vicario, es tarea de todos. Por eso, necesitamos cultivar una espiritualidad de comunión, para que todos seamos uno. El papel de los laicos es fundamental cada uno según su carisma, particularmente de los movimientos laicales y las diversas organizaciones, de los grupos apostólicos y parroquiales. Por eso, hago un llamado a que todos y juntos, trabajemos por anunciar el Reino de Dios y construir una comunidad en donde se anuncia la verdad, se promueva la vida, se aspire a la santidad confiando en la gracia de Dios, se viva la justicia, el amor y la paz.
Todos y juntos tenemos la gran responsabilidad de construir esta comunidad parroquial.
En manos de María
Pongo en manos de la Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y de Nuestra Señora de Guadalupe, mi ministerio sacerdotal y a esta comunidad parroquial que se me ha confiado. Que el Señor de la Piedad, con su misericordia y amor mueva nuestros corazones para ser sus auténticos discípulos y misioneros y poder estar siempre dispuestos ha hacer su voluntad y decir con confianza: “Habla Señor que tu siervo escucha”.
Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega
Párroco de El Señor de la Piedad