miércoles, 27 de febrero de 2013

LA BARCA NO SE HUNDE


Testamento de fe.
Última Audiencia General del Santo Padre

27 de febrero, última audiencia general del Santo Padre, los ojos del mundo se vuelcan a la Plaza de San Pedro que se encuentra abarrotada; el Santo Padre con un rostro sereno, con voz elocuente y llena de la fuerza del Espíritu Santo, dirige su catequesis y mensaje al mundo entero, en diversos idiomas. ¡Qué testimonio, Santo Padre!, no sólo me ha conmovido su mensaje, sino que me a confortado y llenado de esperanza; ¡Qué amor por nuestra Iglesia!

Hay quienes piensan o quieren ver la Barca de la Iglesia hundida, pero eso no pasará, no se hundirá; nos deja en claro que la Barca de la Iglesia, es del Señor y que Él la conduce por medio de hombres, no se hundirá.

Su catequesis y su mensaje nos invita a ser agradecidos siempre a Dios, a fortalecer nuestra fe y poner toda nuestra confianza en el Señor, y sobre todo a unirnos en la oración por nuestra Iglesia que está viva, a pesar de todas sus dificultades.

Su mensaje nos invita a ser agradecidos:
Muchas gracias por haber venido a esta última audiencia general de mi pontificado. Doy gracias a Dios por sus dones y también a tantas personas que con generosidad y amor a la Iglesia me han ayudado en estos años con espíritu de fe y  humildad.
Agradezco a todos el respeto y la comprensión con la que han acogido esta decisión  importante  que he tomado con plena libertad

Su mensaje nos ayuda a fortalecer nuestra fe en que la Barca de la Iglesia es del Señor:
Desde que asumí el ministerio petrino en nombre del Señor he servido a su Iglesia con la certeza de que es El quien me ha guiado, y también que la barca de la Iglesia es suya y que El la conduce por medio de hombres, mi corazón está colmado de gratitud porque nunca ha faltado a la Iglesia su luz.

Nos invita a tener confianza en el Señor, que nunca nos ha dejado solos:
“En este año de la fe invito a todos a renovar la  firme confianza en Dios con la seguridad de que El nos sostiene y nos ama, haciéndonos sentir a todos la alegría de ser cristianos”. 

Un mensaje que nos compromete a orar por SS. Benedicto, y por los cardenales que tienen la delicada tarea de elegir un nuevo sucesor en la cátedra de Pedro:
“os suplico que os acordéis de mi en su oración y que sigáis pidiendo por los señores cardenales, llamados a la delicada tarea de elegir un nuevo sucesor en la cátedra del apóstol  Pedro, imploremos todos la amorosa protección de la Santísima Virgen María madre de la Iglesia”.

Gracias Santo Padre por tan hermoso testamento de fe, por no abandonar la cruz al continuar tu servicio a la Iglesia, en oración, reflexión y dedicación al Señor.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega
sedipafqro@yahoo.com.mx

domingo, 24 de febrero de 2013

LA TRANSICIÓN DEL PAPADO O LA SUCESIÓN APOSTÓLICA


Muchos pretenden ver la vida de la Iglesia con  criterios puramente humanos, siendo que, sin excluir esta visión, es vital la fe. Es por eso que no hablamos de una simple transición, sino de la Sucesión Apostólica.

En este sentido, la renuncia del Papa, la próxima sede vacante, y la elección del nuevo Papa, nos invita a hacer una reflexión con ojos de fe:

1. Hay que pasar de la sorpresa ante la renuncia del Papa, al agradecimiento por sus ocho años de pontificado, que sin lugar a dudas han dejado una gran huella, que vino a revitalizar la vida eclesial y su presencia en el mundo.

2. Del sentimiento de “supuesta crisis eclesial frente a toda su problemática”, a profundizar en toda la herencia magisterial que vino a dar respuesta a las situaciones que han herido a la iglesia y que la han fortalecido; recordemos las tres grandes encíclicas: 
  • Dios es amor (Deus caritas est), 
  • Salvados por la esperanza (Spe Salvis) y 
  • Caritas in veritatis; 
      las exhortaciones apostólicas:
  • Sacramentum Caritatis (Sobre el valor de la Eucaristía), 
  • Verbum Domini (la Palabra en la vida y misión de la Iglesia, 
  • Africae munus (La Iglesia en Africa), 
  • Ecclesia in Medio Oriente (La Iglesia en medio oriente); 
y el último sínodo sobre la nueva evangelización; su innumerables mensajes para las diversas jornadas, particularmente sobre la comunicación social; su viajes apostólicos, como olvidar su presencia en México. Y la manera en que enfrento la situaciones de crisis con gran celo pastoral.

3. De la especulación  hay que pasar a la verdad y a la oración, dejándonos de estar imaginando cosas, y concentrarnos en oración por el próximo cónclave para la elección del nuevo Papa, que sin duda pone de manifiesto, que quien guía a la Iglesia es Jesucristo, Sumo Pontífice.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

martes, 19 de febrero de 2013

GRACIAS SANTO PADRE


Con gran sorpresa el mundo recibió la noticia de la renuncia de su santidad Benedicto XVI. Inmediatamente las redes sociales y los medios volcaron su mirada al Vaticano.

Las especulaciones comenzaron a surgir, cuando en verdad el Papa fue suficientemente claro en su mensaje, como para comprender los verdaderos motivos por los cuales dejaba el pontificado que sin duda nos deja una gran enseñanza de humildad y de amor por la Iglesia.

De humildad, al reconocer su fragilidad corporal mas no espiritual; lo que lo mueve no es el poder, como para eternizarse en un puesto de tan gran envergadura, sino el servicio a la Iglesia.

De amor por la Iglesia, pues a sabiendas de los grandes retos y exigencias del mundo, reconoce la necesidad de un nuevo Papa que tenga todo el vigor corporal y espiritual para gobernar, enseñar y santificar a la Iglesia.

Que nuestra sorpresa se transforme en agradecimiento por sus ocho años de pontificado, que sin duda, deja una gran herencia testimonial y magisterial. Es el momento de retomar y meditar en toda la enseñanza que nos ha dejado, particularmente para este Año de la Fe.

Como católicos unámonos en oración por S.S. Benedicto que se retirará a la vida contemplativa y pidamos por el próximo conclave para que los cardenales a la luz del Espíritu Santo disciernan sobre quien será el nuevo Sumo Pontífice que guiará a la Iglesia Católica.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

POR UNA CULTURA CATÓLICA


"Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no totalmente pensada, no fielmente vivida"

El lunes 4 de febrero, en la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, celebraremos el inicio del Año Jubilar por el 150 Aniversario de la Diócesis de Querétaro.

Tal como se lo ha planteado la comisión organizadora, esta celebración es una oportunidad de “Conmemorar como un tiempo de gracia y bendición los 150 años de fundación de nuestra Diócesis, valorar con fe el pasado evangelizador, celebrar en actitud de acción de gracias el presente proyectar con esperanza nuestro futuro pastoral, impulsar una nueva evangelización y responder a los grandes desafíos actuales.”

Han sido muchos años, en que la presencia de la Iglesia católica diocesana  a permeado la historia de Querétaro, y sin duda a dejado su impronta en los diferentes niveles de la sociedad, por eso cabe preguntarnos ¿hasta que punto a quedado patente la cultura católica? ¿No será que solo nos hemos quedado en lo barroco? ¿Cómo cada una de las parroquias es impulsora de una fe que se haga cultura?

Es necesario en este jubileo hacer una síntesis entre fe y cultura; recordemos la invitación que nos hacía el Cardenal Tarcisio Bertone (Secretario de Estado del Vaticano), en su visita a Querétaro en el 2009, “la síntesis entre cultura y fe no es sólo una exigencia de la cultura, sino también de la fe… Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no totalmente pensada, no fielmente vivida”.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

jueves, 14 de febrero de 2013

Aspiren a los dones más excelentes: el amor


Con ocasión del Día del amor y la amistad, la mejor manera de celebrarlo sería tomar conciencia de la grandeza de este don y ateniendo a la invitación de San Pablo: “Aspiren a los dones de Dios mas excelentes…si no tengo amor, nada soy”. (1Cor 12,31-13,13).

Pero ¿de qué “amor” estamos hablando, sobre todo en una sociedad en que se ha manoseado el concepto, reduciéndolo a un mero sentimiento, a un objeto de consumo, a una cuestión meramente sexual?

Es claro, que el amor, va mas allá de todo esto, pues es una cuestión existencial, que trasciende a toda la persona; ya San Pablo lo describe señalando 15 características:

  1. Es comprensivo
  2. Es servicial
  3. No tiene envidia
  4. No es presumido
  5. Ni se envanece
  6. No es grosero
  7. Ni egoísta
  8. No se irrita
  9. Ni guarda rencor 
  10. No se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad
  11. Disculpa sin límites.
  12. Confía sin límites
  13.  Espera sin límites
  14.  Soporta sin límites
  15. El amor dura por siempre.


Dentro de esta lógica es posible creer que el amor es darlo todo, sin esperar nada a cambio, pues es generosidad; quien espera algo, si es defraudado, se verá frustrado; por eso es incondicional, incluso nos lleva a aceptar al enemigo, hasta dar la vida.

Todos tenemos la necesidad de vernos amados y la capacidad de amar, es un elemento constitutivo de nuestra humanidad, por eso, el mandamiento mas grande es el Amor a Dios, al prójimo como así mismo; pero el amor como una decisión, por tal motivo supone un acto de la conciencia, de la libertad y conlleva una gran responsabilidad que nos lleva a ser constructores de la civilización del amor.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

viernes, 8 de febrero de 2013

ASAMBLEAS DECANALES DE PASTORAL


Dentro del marco del Año de la Fe, 150 Aniversario de la Diócesis y Año de la Pastoral Social, con gran alegría se han celebrado en 5 decanatos las Asambleas Decanales de Pastoral, 22 de enero: Decanato de N.Sra. del Pueblito, 25 de enero: Decanato de Santa Rosa de Lima, 29 de enero: Decanato de Santiago, 20 de enero: Decanato de Santa Ana y 31 de enero: Decanato del Sto. Niño de la Salud.

Nuestro Señor Obispo D. Faustino Armendáriz Jiménez se ha reunido con los sacerdotes, religiosos y religiosas y miembros de los consejos parroquiales de cada uno de los decanatos para “Compartir la programación 2013”, como fruto de la Visita Pastoral a los decanatos, para seguir aplicando las “providencias”, profundizar la espiritualidad de comunión e impulsar la Misión Diocesana Intensiva, dentro de la Misión Permanente.

En cada una de estas asambleas, se ha entregado al Sr. Obispo la Programación completa por escrito, además se ha hecho un presentación con los objetivos parroquiales, síntesis del censo: total de habitantes, los grandes desafíos parroquiales y el resumen de las preguntas abiertas hechas en el censo.

Hay que señalar que también fueron presentadas las programaciones de los Consejos de Pastoral, como animadores y promotores del Plan Diocesano de Pastoral, que incluían las tareas a realizar en los contextos celebrativos de nuestra Diócesis para este año.

Se destaca el esfuerzo de cada una de las parroquias por organizarse de acuerdo a todos los criterios establecidos por el Sr. Obispo, sin duda, las programaciones presentadas son fruto de la Misión diocesana, que marcan un nuevo rumo dentro de la Misión permanente.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

jueves, 24 de enero de 2013

DÍA DEL COMUNICADOR CATÓLICO


Cada 24 de enero, en la fiesta de San Francisco de Sales, se celebra el Día del Comunicador Católico, y el Papa Benedicto XVI, nos ofrece su mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las comunicaciones, que en el contexto del Año de la Fe, ha elegido como tema: “Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización”.

Quiero sintetizar el mensaje en 5 grades ideas que nos propone SS Benedito XVI, y que nos pueden ayudar a la profundización de este mensaje, que sin duda nos dan pautas para valorar y hacer buen uso de los medios de comunicación, de manera particular de las redes sociales:

1.    Nueva “ágora”: surge una nueva plaza pública y abierta en la que las personas comparten ideas, informaciones, opiniones, y donde, además, nacen nuevas relaciones y formas de comunidad.

2.    Favorecen el diálogo, la verdad, la unidad: “Estos espacios, cuando se valorizan bien y de manera equilibrada, favorecen formas de diálogo y de debate que, llevadas a cabo con respeto, salvaguarda de la intimidad, responsabilidad e interés por la verdad, pueden reforzar los lazos de unidad entre las personas y promover eficazmente la armonía de la familia humana.”

3.    El desarrollo de las redes sociales requiere un compromiso: “las personas se sienten implicadas cuando han de construir relaciones y encontrar amistades, cuando buscan respuestas a sus preguntas, o se divierten, pero también cuando se sienten estimuladas intelectualmente y comparten competencias y conocimientos”

4.    En las redes sociales se pone de manifiesto la autenticidad de los creyentes cuando comparten la fuente profunda de su esperanza y de su alegría.

5.    Las redes sociales, además de instrumento de evangelización, pueden ser un factor de desarrollo humano.

domingo, 20 de enero de 2013

Ecumenismo: llamado a la unidad.




La Iglesia Católica se ha empeñado en generar  un movimiento ecuménico, buscando la unidad de los cristianos, basta recordar:

  •    el Decreto Unitatis Redintegratio, del Concilio Vaticano II, sobre el ecumenismo.
  •   la Carta Encíclica Ut unum sint, sobre el Empeño Ecuménico,
  •   y desde 1968 la celebración de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, organizada de manera conjunta entre la Comisión “Fe y Constitución” del Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos (de la Santa Sede), los días 18 al 25 de enero.

¿Por qué este esfuerzo?, indudablemente porque Cristo llama a todos sus discípulos a la unidad, sobre todo, cuando lamentablemente se vive la división entre los cristianos, que es causa de escándalo para el mundo, por eso la Iglesia se siente llamada a promover el ecumenismo, buscando la unidad de los cristianos, y responder al llamado de Jesús: “que todos seamos uno”.
Sin duda, el ecumenismo fortalece la vida de los cristianos, pero también, es un testimonio de nuestra apuesta por la unidad, que trasciende a la vida del hombre y de la sociedad. Es un testimonio que anima a: 
  • vivir la unidad personal, mas allá de las dicotomías entre el ser y que hacer.
  • Vivir la unidad familiar, como célula vital, que llegue a ser comunidad formadora de personas.
  • Vivir la unidad en la diversidad como sociedad, en donde se genere esa sinergia por construir un mejor país, más allá de los intereses de unos cuantos.

Que los que nos llamamos cristianos seamos testimonio de la auténtica unidad, que nos lleva a la fraternidad, y que los no cristianos vean en este testimonio un luz para que más allá de cualquier credo, busquemos y trabajemos por la paz y la unidad de nuestro mundo.
Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

domingo, 13 de enero de 2013

RECONOCER A CRISTO EN EL ROSTRO DE LOS ENFERMOS



El pasado 8 de enero se dio a conocer el mensaje del Papa Benedicto XVI, con ocasión de la XXI Jornada Mundial de los enfermos a celebrarse el 11 de enero.

En nuestros días el tema de la salud, se ha complicado, da “miedo enfermarse”, no solo por el hecho mismo de perder salud, sino por lo que cuesta tratarse.  Además, dentro de la lógica del mundo, en donde la persona aparentemente vale por lo que hace o produce, el enfermo pasa a ser incomodo o una carga para algunos, o simples clientes para otros. Pero desde la realidad misma del enfermo, es una cuestión existencial en donde se pregunta no solo el ¿por qué de la enfermedad?
sino el ¿para qué?.

La visión de la Iglesia nos ofrece no solo el consuelo sino el sentido del sufrimiento humano, hoy el Papa nos invita a hacernos cercanos con el enfermo; al menos en su mensaje hace un triple llamado:

1º. Reconocer a Cristo en el rostro de los enfermos.

2º. Imitar al Buen Samaritano: “Anda y haz tú lo mismo”.

3º. Entender el sentido del sufrimiento humano a la luz del misterio de la Cruz.

Por eso, la importancia de esta jornada, pues es “un momento fuerte de oración, participación y ofrecimiento del sufrimiento para el bien de la Iglesia”,  ayudando a las personas enfermas a valorar el sufrimiento desde el punto de vista humano y espiritual.

Y los que tenemos salud, que la cuidemos, no vaya a pasar que en nuestro afán por este mundo material: perdamos la salud para tener dinero y luego perdamos el dinero para obtener salud.

viernes, 4 de enero de 2013

La cuesta de enero y la Epifanía


LA CUESTA DE ENERO Y LA EPIFANÍA
Es de preocupar la cuesta de enero que afecta a las familias, que después de haber vivido las celebraciones decembrinas y festejado la navidad y el año nuevo, ahora “reyes”, se enfrentan a las deudas de tarjetas de crédito, prestamos, y pagos de impuestos, predial, tenencias, etc.
Es claro que, como muchos dirían: “lo bailado nadie no lo quita”, sin embargo, muchas de las veces empezamos el año cargados de preocupaciones financieras y nos resulta el mes de enero una verdadera pendiente, un “cuesta arriba”, que se prolonga a todo lo largo del año.
Esto sucede cuando nuestras fiestas solo las enmarcamos en el frenesí consumista que la sociedad nos presenta y que se aprovecha para vendernos navidad, año nuevo, reyes, etc., se pierde la conciencia de la austeridad, el ahorro, el saber administrar nuestro dinero (aguinaldos). Lamentablemente hacemos de nuestras celebraciones un “mercado” y se pierde el auténtico espíritu.
El consumismo se “manifiesta” cada vez más fuerte y poderoso, y que envuelve a las familias despojándolas, no solo de su dinero, sino de su espíritu.
Pero hoy, Jesús se manifiesta (Epifanía del Señor), desde el humilde y sencillo portal de Belén, es el Niño Jesús, que los Reyes magos adoraron y que con generosidad ofrecieron regalos de oro, incienso y mirra.
Esta Epifanía (manifestación), viene a envolver a las Familias no para despojarlas, sino para enriquecerlas  de los dones divinos, viene a rescatar el auténtico sentido de nuestras celebraciones, nos libra del consumismo, nos sensibiliza en la solidaridad, nos forma en la austeridad, el ahorro y buena administraciones de nuestros vienes materiales y espirituales, en definitiva, viene a llenar los espíritus de esperanza y fortaleza para enfrentar cualquier “cuesta”.
Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

miércoles, 26 de diciembre de 2012

La Paz es posible.


AÑO NUEVO
“La Paz no es un sueño, no es una utopía: la paz es posible”

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

     Inicio de un nuevo año, tiempo de buenos propósitos y deseos, de sueños y esperanzas. Es incomprensible ¡cómo podemos dejar nuestro futuro en manos de visiones deterministas que pretenden suplir nuestra responsabilidad de construir el mundo!: “desde prendas de colores rojas y amarillas hasta borreguitos de la buena suerte”, y otras tantas cosas supersticiosas más. Por eso México, está como está, seguimos viviendo de la buena suerte, de las vibras y energías, de talismanes y piedras; es claro que quien no conoce a Dios ante cualquier piedra se arrodilla.

     No podemos empezar así el año nuevo. En este sentido es importante ver lo que nos propone la Iglesia: comenzamos el año celebrando la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios y la Jornada Mundial de la Paz (46 Jornada), ¡qué diferencia!.

     Basta reflexionar el mensaje del Papa Benedicto XVI para celebrar la Jornada Mundial de la Paz: “Bienaventurados los que trabajan por la paz”, que sintetizo en algunos puntos, esperando motivar  a su lectura, reflexión y sobre todo su puesta en práctica.

     SS Benedicto XVI comienza su mensaje diciendo: Cada nuevo año trae consigo la esperanza de un mundo mejor. En esta perspectiva, pido a Dios, Padre de la humanidad, que nos conceda la concordia y la paz, para que se puedan cumplir las aspiraciones de una vida próspera y feliz para todos.”

Por eso es necesario saber:

1º. Que un “compromiso renovado y concertado en la búsqueda del bien común, del desarrollo de todos los hombre y de todo el hombre”, garantiza la paz.

2º. Que la paz es “una vocación innata de la humanidad”: “El hombre está hecho para la paz, que es un don de Dios.

3º. Que son “Bienaventurados los que trabajan por la paz” (cf. Mt5,3-12): El que trabaja por la paz, según la bienaventuranza de Jesús, es aquel que busca el bien del otro, el bien total del alma y el cuerpo, hoy y mañana

4º. Que la paz presupone un humanismo abierto a la trascendencia. Que la ética de la paz es ética de la comunión y de la participación.

5º Que una condición previa para la paz es el desmantelamiento de la dictadura del relativismo moral y del presupuesto de una moral totalmente autónoma, que cierra las puertas al reconocimiento de la imprescindible ley moral natural inscrita por Dios en la conciencia de cada hombre.

6º Que la paz es “don de Dios y obra del hombre”: Se trata de paz con Dios viviendo según su voluntad. Paz interior con uno mismo, y paz exterior con el prójimo y con toda la creación.

 Que “los que trabajan por la paz son quienes aman, defienden y promueven la vida en su integridad”: quien quiere la paz no puede tolerar atentados y delitos contra la vida. Cada agresión a la vida, especialmente en su origen, provoca inevitablemente daños irreparables al desarrollo, a la paz, al ambiente.

8º Que hay que “construir el bien de la paz mediante un nuevo modelo de desarrollo y economía.

9º Que la familia es uno de los sujetos sociales indispensables en la realización de una cultura de la paz: los que trabajan por la paz están llamados a cultivar la pasión por el bien común de la familia y la justicia social, así como el compromiso por una educación social idónea.

10º Que es necesaria una pedagogía del que trabaja por la paz:Ésta pide una rica vida interior, claros y válidos referentes morales, actitudes y estilos de vida apropiados. Pensamientos, palabras y gestos de paz crean una mentalidad y una cultura de la paz, una atmósfera de respeto, honestidad y cordialidad. Es necesario enseñar a los hombres a amarse y educarse a la paz, y a vivir con benevolencia, más que con simple tolerancia.”

Que Dios nos haga instrumentos de su paz, confiando en que “la paz no es un sueño, no es una utopía: la paz es posible”.






viernes, 21 de diciembre de 2012

Noche Buena, Noche de Paz


NOCHE BUENA, NOCHE DE PAZ

     La navidad es la noche buena, la noche de paz, puesto que “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció” (Isaías 9,1-3).

     Ojalá que no pasemos “de noche”  esta navidad, es decir, vacía, centrada sólo en una rica cena, cuando muchos no tienen que comer; en solo regalos y “pachanga”, cuando muchos sufren el abandono, la soledad, la enfermedad; por el contrario, que ante el gran misterio del nacimiento del Hijo de Dios, eternicemos esta noche y todos los días, en la paz que nos da Cristo, luz del mundo, y que tanto necesita nuestro país.

     Hay muchas obscuridades que ensombrecen y llenan de tristeza nuestro mundo, es necesario dejar que entre la luz para iluminar nuestra vida y la transforme en esperanza, gozo y aspiraciones;  en la paz que todos anhelamos.

     La navidad es la oportunidad de:

1º. Profundizar en nuestra fe. 
     La fe en Cristo que vino a rescatar nuestra humanidad y a divinizarla.

2º Consolidar los vínculos familiares. 
    Indudablemente es una noche familiar, y que a ejemplo de la Sagrada Familia, podamos hacer de    nuestra casa, el hogar donde se fortalezca la célula vital de la sociedad.

3º. Transformar nuestro entorno, construyendo la paz y promoviendo la justicia.

4º. Silencio y contemplación, como los pastores de Belén, que quedaron maravillados ante el hermosos paisaje que ofrecía  la escena del portal.

5º. Reconciliarnos: que mejor regalo que el perdón, frente al odio, los resentimientos y rencores.

6º. Solidarizarnos con el prójimo, particularmente con el pobre, compartiendo lo que somos, sabemos y tenemos.

A todos les deseo una Feliz Navidad: noche buena, noche de paz.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega
23 de diciembre de 2012

domingo, 16 de diciembre de 2012

LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTA


La fe sin obras está muerta.
Año de la Pastoral Social

El apóstol Santiago dice: “¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras?...Si un hermano o una hermana andan desnudos y faltos de alimento diario y alguno de ustedes  les dice: ‘Ve en paz, abrígate y sáciate’, pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así es también la fe: si no se tienen obras, está muerta por dentro…” (Sant 2,14-18).

El año de la Fe, nos dice SS. Benedicto XVI, “es una buena oportunidad para intensificar el testimonio de la caridad” (Porta Fidei  14), en este sentido, la Iglesia Diocesana ha puesto especial  atención para el próximo año, promover con toda su fuerza la Pastoral Social, de tal manera que en cada una de nuestras comunidades se testimonie la fe, con las obras de caridad.

Recordemos que esta virtud teologal, nos lleva al auténtico amor al prójimo, lo cual supone generosidad, salir de nosotros mismos, vocación de servicio, sensibilidad o mejor dicho, misericordia ante el hermano herido, solo y desamparado. Es seguir los pasos del buen samaritano; es la entrega de la propia vida, basta contemplar la cruz.

Pero ¿cómo vivir esto, cuando vivimos en una sociedad donde el egoísmo se ha impuesto como una forma de vida?; expresiones como “cada quien que se rasque con sus propias uñas”, en donde el amor se condiciona: “te amo en la medida en que me ames”, “te doy si tu me das”, es la dinámica económica de  la “compra y venta”, de “ganar ganar”, soy generoso en la medida en que no pierda y siempre gane, ponen de manifiesto el individualismo y el egoísmo, que rompen con el sentido de comunidad y trastocan la vida social.

Es necesario, como diría la madre Teresa de Calcuta,  “amar hasta que duela”, no dar lo que me sobra, como la viuda del evangelio que dio su única moneda, no la que le sobraba, sino la que le iba a faltar para sobrevivir; no poner condiciones, no esperar nada, simplemente dar, simplemente hacer la caridad, que es donación total. Aunque déjenme decirles, el vivir la caridad en este sentido, aun cuando no se espere nada, se hacer realidad la afirmación: “da mas alegría dar que recibir”, y cuando se es generosos, está la providencia de Dios.

Urge testimoniar la fe con las obras, no podemos conformarnos con un catolicismo encerrado en las cuatro paredes del templo, ciertamente ahí celebramos la vida y llevamos nuestra debilidad para que se transforme en nuestra fuerza, pero tenemos que salir de nuestro confort y comodidad rezandera, hay que vivir el “ora et labora” benedictino; vivir la fe y manifestarla con las obras, es decir, vivir esa dimensión social de servicio al prójimo con la caridad que nos viene desde nuestro bautismo.

PBRO. LIC. SAÚL RAGOITIA VEGA
Pde. De la Comisión Diocesana de Pastoral para la Comunicación Social.
25 de noviembre de 2012

"SER GUADALUPANO ES ALGO ESENCIAL"


“SER GUADALUPANO ES ALGO ESENCIAL”

“Desde entonces para el mexicano…ser guadalupano…es algo esencial”, así versa una estrofa del Canto “La Guadalupana”, poniendo de relieve el portento de las apariciones de la Virgen María en el cerrito del Tepeyac, y cómo vino a impactar en la vida de un pueblo sufriente, y que hoy en día, el 12 diciembre se ha convertido en fiesta nacional; el pueblo mexicano vuelve la mirada a la Madre del verdadero Dios por Quien se vive, pues “no hizo algo semejante con otra nación” (non fecit taliter omni nationi).

¿Pero que conlleva el ser guadalupano como para decir que es algo esencial? Indudablemente tiene que significar transformación social, progreso y desarrollo, es construir no solo la Iglesia que pidió la Virgen, es ahora construir nuestra casa, que es México, de la mano de María quien nos dice: “No estoy Yo aquí que soy tu Madre”, promesa hecha a San Juan Diego, y que se extiende a todos los fieles, en quienes se ve avivada su esperanza,  consuelo y paz. Propongo algunas de las características de un buen guadalupano.


  1. 1. Ser buen cristiano que viva el encuentro con Jesucristo: María nos lleva siempre al encuentro con su Hijo, particularmente en la Eucaristía. Un guadalupano que no ame la misa, no es guadalupano.



  1. 2. Que conozca y ame su fe: San Juan Diego acudía a la catequesis, a la enseñanza, y la Virgen María, le enseña los misterios de la fe. Un guadalupano que no conozca su fe, ¿qué clase de cristiano es?
  1. 3. Que tenga vocación al servicio: la fe sin obras está muerta, indudablemente mucho tenemos que aprender de la Virgen María, quien acudió presurosa ante la necesidad de su prima Santa Isabel; un guadalupano corre presuroso ante las necesidades de su prójimo.



  1. 4. Ser buen ciudadano: Santa María de Guadalupe a estado presente en los grandes acontecimientos de nuestro México, y su presencia ha significado transformación social; un guadalupano que no esté empeñado en la transformación de las realidades temporales, está traicionando su esencia guadalupana.



Por tanto, decir que para el mexicano, ser guadalupano es algo esencial, es poner de manifiesto nuestro compromiso de transformar México, de erradicar todo aquello que nos ha venido entristeciendo y desestabilizando, es construir una sociedad en donde impere la justicia y la paz



Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

9 de diciembre de 2012


“¡HAN SECUESTRADO A LA NAVIDAD!”


“¡HAN SECUESTRADO A LA NAVIDAD!”
2 de diciembre de 2012
Ya con mucha anticipación, los escaparates de las tiendas se llenan de innumerables artículos “navideños”, empieza el “espíritu navideño” (o más bien, la euforia del consumo), y nos enrolamos en un ambiente en donde se compra y vende navidad. La sociedad proclama la navidad no precisamente para celebrar lo que significa: “el nacimiento del Hijo de Dios”; celebra todo, menos lo importante. Nos han secuestrado la navidad. Se han aprovechado de tan grande celebración para hacer de las suyas, y ponerla bajo la perspectiva económica, pues se ha endiosado al dinero.

En cambio, la Iglesia nos invita a prepararnos ante tal acontecimiento, a través del Tiempo del Adviento, que es un tiempo de preparación y conversión. Es un tiempo que se enmarca en cuatro domingo previos a la navidad, con una temática que nos va llevando de la mano para la vivencia interior y crecimiento espiritual.

Si vemos la oración colecta de la misa, de cada uno de estos domingos de adviento, es clara la propuesta de preparación, a decir:

1er. Domingo de Adviento: Vivir las obras de misericordia, “…despierta en nosotros el deseo de prepararnos a la venida de Cristo con la práctica de las obras de misericordia…”

2º. Con sabiduría: “…Que nuestras responsabilidades terrenas no nos impidan, Señor, prepararnos a la venida de tu Hijo, y que la sabiduría que viene del cielo, nos disponga a recibirlo y a participar de su propia vida…”

3º. Con gozo (pues es el domingo del “gaudete”). “Mira, Señor, a tu pueblo que espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo, y concédele celebrar el gran misterio de nuestra salvación con un corazón nuevo y una inmensa alegría…”

4º. Para llegar a la resurrección: “Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección”.

         No permitamos que nos arrebaten y secularicen nuestras celebraciones, hay que prepararnos con el espíritu del adviento que nos marca la liturgia, y además, cultivando el ahorro, la austeridad, la vida interior, la oración,  y fortaleciendo la unidad familiar.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

¿EL FIN DEL MUNDO?


¿EL FIN DEL MUNDO?

16 de diciembre de 2012

Cuantas veces hemos escuchado que se acerca “el fin del mundo”; se han puesto fechas y nada más no, ya puedo mandar hacer mi camiseta con la leyenda “soy un sobreviviente”.  Es increíble como hasta se ha comercializado, y encontramos “las mejores recetas que preparar, la mejor música que escuchar, los mejores lugares que visitar, antes de que llegue el fin del mundo. Por su puesto que esto es mentira, ya a nuestro Señor Jesucristo le cuestionaban al respecto y el contestó “Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino sólo el Padre”. (Mt 24,36)

Es más, en las Sagradas Escrituras no se habla del fin del mundo, sino del “fin de los tiempos”, que se refiere más bien a que este mundo será transformado en un “cielo nuevo y una tierra nueva”, toda gracias a la resurrección de Jesucristo.

No nos dejemos intimidar, atemorizar o engañar, por estas corrientes fatalistas, por el contrario:

1º. Atendamos a la Palabra de Dios, que nos llama a una continua conversión, a estar siempre preparados, a vivir cada día como Dios nos pide;

2º Reavivemos la esperanza, no caigamos en la desesperación.

3º. Levantemos la cabeza al cielo, pongamos nuestro corazón en los bienes eternos, aspiremos a la Patria celestial, “que los bienes materiales (ni nos distraigan, ni alejen) nos ayuden a alcanzar los bienes celestiales”.

4º Recordemos que estamos en el tiempo de adviento, que es tiempo de preparación para la venida de Quien es el dueño del Tiempo, de  la Historia. Que vivamos con alegría y esperanza el Nacimiento del Hijo de Dios.

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega